Los mundos del espacio y la astronomía tienen marcado el 13 de junio en el calendario. Este será el día en el cual la Agencia Espacial Japonesa JAXA esperará la cápsula de retorno de muestras de la nave Hayabusa que vuelve a nuestro planeta. La cápsula junto a su nave madre visitaron el pequeño asteroide Itokawa hace 5 años y ha recorrido 2.000 millones de kilómetros desde su lanzamiento en Mayo de 2.003.
Con el retorno de la cápsula de Hayabusa el día 13 de junio en la remota región de Woomera en el sur de Australia, JAXA habrá concluido una destacable misión de exploración. “Hayabusa será la primera misión espacial que habrá hecho contacto físico con un asteroide y vuelto a la Tierra”, dice Tommy Thompson, el director del proyecto Hayabusa en el JPL de la NASA. “La misión y su equipo han encarado y superado numerosos desafíos durante los pasados 7 años. Este viaje de ida y vuelta es un éxito significativo y uno del que la NASA está orgullosa de haber participado.”
Lanzada el 9 de mayo de 2.003 desde el Centro Espacial Kagoshima, la sonda ha sido diseñada como un banco de pruebas en vuelo. Su misión ha sido investigar nuevas tecnologías de ingeniería necesarias para devolver muestras planetarias a la Tierra para su estudio. Con Hayabusa, los científicos de JAXA esperaban obtener información detallada sobre la propulsión eléctrica y la navegación autónoma, así como la toma de muestras en el asteroide y la cápsula de reentrada.
La sonda de 510 kilogramos se encontró con el asteroide Itokawa en septiembre de 2.005 y lo estudió durante los dos meses y medio siguientes, haciendo observaciones sobre las características del mismo. El 25 noviembre de ese año la sonda tocó brevemente la superficie del asteroide, siendo la segunda nave en la historia que lo lograra, algo sólo realizado anteriormente por la sonda NEAR de la NASA el 12 de febrero de 2.001 en el asteroide Eros. Hayabusa es el primer intento para conseguir muestras de material de la superficie de un asteroide.
La nave dejó las cercanías de Itokawa en enero de 2.007. El camino a casa del demostrador tecnológico ha sido largo, con muchas anomalías encontradas en el camino. Pero ahora que la nave está a punto de llegar a la Tierra, el gobierno de Australia, trabajando conjuntamente con JAXA, ha dado via libre para el aterrizaje. Un equipo de navegadores japoneses y americanos han guiado la sonda en el camino final de vuelta. Juntos han calculado las maniobras de corrección de trayectoria finales que el sistema de propulsión iónica debía realizar para un retorno feliz a casa.
Para obtener los datos necesarios el equipo de navegación trabajaba con las estaciones de seguimiento de JAXA en Japón, así como las antenas de la NASA en Madrid, California y Canberra. Además las estaciones proporcionaban información sobre el estado de salud de la nave.
“Nuestro objetivo es ayudar a JAXA a conseguir la mejor forma posible de lograr que una nave que viaja a 12,2 kilómetros por segundo (44.000 km/h) llegue a intersectar un punto concreto de 200 kilómetros sobre la superficie de la Tierra” dice Bhaskaran. “Una vez hecho esto y el escudo térmico de la cápsula de retorno empiece a resplandecer por la fricción atmosférica, nuestro trabajo está hecho”.
Sin embargo el trabajo de la NASA continúa en los 200 kilómetros finales hasta la superficie de Australia. Un equipo conjunto de la NASA y JAXA está trabajando en el suelo y en el aire para seguir este crítico evento para ayudar a recuperar la cápsula y el escudo térmico.
“Esta es la segunda reentrada más rápida de una cápsula en la historia”, dice Peter Jenniskens, científico del Instituto SETI en el Ames Research Center de la NASA. “Esta velocidad extrema de reentrada provocará un alto ritmo de calentamiento y cargas termales para el escudo térmico de la cápsula. La reentrada de objetos hechos por el hombre con velocidades interplanetarias no ocurren cada día y esperamos tener un buen asiento para verlo”.
Jenniskens lidera el equipo internacional que seguirá el descenso final de Hayabusa a la Tierra usando un avión laboratorio DC-8 de la NASA. Este avión volará sobre las nubes, teníendo línea de visión directa para medir el gas calentado por la onda de choque y la radiación emitida por la superficie de la cápsula en la bola de fuego de la reentrada.
Los datos servirán para conocer como se comportan los sistemas de protección termal durante estas reentradas a altísima velocidad, para ayudar a los ingenieros a diseñar las cápsulas de retorno de Marte. La observación será similar a la realizada por el equipo del DC-8 durante la reentrada de Stardust y del vehículo europeo ATV-1.
una vez que la cápsula toque el suelo, los equipos la recogerán y será transportada hasta las instalaciones de análisis de muestras en Sagamihara en Japón. Allí los científicos japoneses de astromateriales, asistidos por dos científicos de la NASA y uno de Australia, realizarán una catalogación preliminar y el análisis del contenido de la cápsula.
“Este análisis preliminar sigue los protocolos básicos usados para las rocas lunares de las misiones Apollo y de las muestras de Genesis y Stardust, dice Mile Zolensky, científicos del Johnson Space Center. “Si esta cápsula contiene muestras del asteroide, esperamos pasar un año para determinar las características primarias de las muestras y saber mejor como manejarlas. Entonces las muestras serán distribuidas a los científicos de todo el mundo para un análisis más detallado”.
· Noticia original JPL













